De pequeño creía que la política era una cosa seria. De adolescente llegue a creer que la política era la ciencia que cambiaría al mundo y lo convertiría en un lugar mas justo.

Tengo que confesar que llegue al extremo de creer que en las elecciones los votantes eran escuchados por el gobierno y para colmo de mi pendejería llegue a pensar que los partidos políticos eran instituciones honradas dedicadas a fomentar la democracia, la participación ciudadana y el bien común.